Unos días improductivos a más no poder, adaptarse que dicen. Pues sigo decaída y con la moral por el suelo, estoy subiendo de peso, lo sé, es lógico.
Pero nada, tragaré y aguantaré. Tampoco es que tenga otros proyectos mayores.
Aún no tengo una rutina decente ni continua y no creo que nadie vaya a ayudarme, la verdad, por pena no quiero un ápice de desprecio.
Necesito otra coartada, otra máscara, impenetrable, imbatible, que mejore la anterior. No me permito depender de otra alma, no más.
No por desconfianza, esta vez siento el peso de dos en mi espalda, y la responsabilidad que conlleva no pienso ignorarla. Es un peso que busqué sola y sola llevaré.
Reventaré con los que lean esto, explotaré con los que sientan algo de simpatía por estas palabras.
Escribo muy tarde usualmente, me gusta la intimidad. Me contradigo siempre, lo sé, me gustaría ser implacable y no querer dar la razón siempre. Patosa.
Por lo menos tengo una habitación para mi sola, eso está bien, no tener que compartir, me gusta estar sola la mayoría del tiempo, puedo oír música, o leer lo que quiera.
No sé qué voy a hacer mañana, me gustaría un horario que todos aplaudiesen y me dieran un visto bueno, pero... no será así. Tantas horas malgastadas en absolutamente nada. Desperdiciar el tiempo debería estar penado o algo, a la hoguera conmigo. Me gustaría oír alguna recomendación literaria, o director de cine, al menos para matar la tarde, sería curioso.
Nada interesante, perra egoísta se despide. Adióooos!.
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