Saludos persona.
Gracias por tomarte el tiempo y leer
esta soberbia basura de blog. Es una de las cosas que tiene Internet
que me encanta, que seas quién seas o cómo seas, puedes darte el
lujo de venir y escribir todas las sandeces que se te crucen por la
cabeza, insultar a quién sea y llamarle de todo, ¡Y desde la
comodidad del hogar!. Se siente uno como en un refugio, en el que
bajo el torrente de la lluvia y el agosto del sol, se puede descansar
en la penumbra, y vomitar los cuchillos de mi ira y asco.
Por eso abro este sitio, para dejar
algún tipo de huella anónima, cometo tantos errores que igual le
provoco algún bien a alguien exponiendo mi “vida”.
¿Quién soy?
Pues nací hace 23 años, y tuve la
suerte de vivir en varios países antes de instalarme en España,
dónde resido con mi familia. Sufrí de abusos sexuales durante mi
pre adolescencia, tengo depresión crónica y bulimia, que me llevan
a provocarme daño. No estoy bajo ningún tipo de tratamiento.
¡Me gusta!
Los animales: Me encantan
estas criaturas irracionales, nunca mienten, además se ven siempre
felices y sin preocupaciones. Adoro los perros, son leales, darían
su vida por el amo sin pensarlo, tanto que rozan la estupidez. Me
produce el llanto esa ternura, esos ojos, esa nariz mojada
buscándote, que sabes que estará allí siempre, son como peluches
buscando afecto y comida.
Mi perro: Es un peluche al
que salvé la vida hace 2 años, llegó a mi vida tras un infructuoso
y patético intento de suicidio, esa criatura se convirtió en una
especie de amuleto que llevé en brazos hasta que no podía
aguantarlo, era inquieto y le gustaba jugar todo el día, tenía una
pequeña cesta en la que dormía después de que le diese leche
caliente. Nunca sabrá el bien que obró en mi.
El silencio: No necesita
mucha explicación, odio el bullicio.
El humor: Me gusta reírme,
me hace olvidar durante cortos instantes quién soy a veces. Lo
aconsejo mucho.
La música: Es mi aire, mi
consuelo, mi templo, mi lucha. Adoro la música, lo que expresa, lo
que me hace sentir, es como si pudiese contarle a un ser amado todo
lo que siento sin miedo a una represalia. Creo que es una especie de
amor tangible.
La comida: Me gusta comer, y
odio comer. Tenemos algo poco convencional.
Llorar: Me libera hacerlo
sola, sin que nadie se entere, durante horas, con música, cuando no
hay nadie en mi casa. Lo hago siempre, lloro por lo que sea.
La soledad: Puedo mirar esta
pantalla horas, mis dibujos, mis guitarras, y nadie me dirá nada
negativo.
Mi niñez: Me parte el alma
ver una de las pocas fotografías mías que existen, es un retrato
dónde poso con una camiseta de Super Mario, tenía una risa natural,
se me veía feliz. Mis mejores recuerdos vienen de esas noches de fin
de año y navidades. Me gustaba la escuela, aprender por placer y no
por imposición.
Dibujar: Es mi pasión, me
encanta dibujar, calcar lo que pienso. Seré creativa tú.
¡Odio!
Las personas: No hacen más
que dañar mi cuerpo y mi mente, a parte de mentirme. Todo lo
desgarran, todos, doy mi alma, mi cuerpo y cordura a quimeras que van
y vienen, a amigos que desaparecen y a padres infelices. Las personas
me han fastidiado la vida.
Los gritos: Alzar la voz no
es necesario, a menos que estés en la calle y muy lejos del otro,
igual que los improperios, no los aguanto.
La comida: Como dije antes,
somos un viejo matrimonio
El exterior: Le temo a la
calle, hay personas allí fuera.
Yo: Me odio, cada célula de
mi cuerpo es un insulto a mi mente, y mi mente está podrida, así
que soy un apaño de persona encantadora. Me doy asco. Me odio. No
tengo tan siquiera el valor para acabar con migo, así que carezco
también de valentía.
En fin, añadiré cosas a
esa lista, ahora mismo son las 5 de la mañana, y 2 días sin dormir
el cuerpo los nota. Escribiré a diario. !A cuidarse!
No hay comentarios:
Publicar un comentario