Ir en coche. Mareo, y más mareo, ver gente comprar, detenerse en los escaparates mientras observan con ansias la mercadería expuesta, colmillos fuera y ojos llorosos. Querer, querer, tener, tener, y una vez en tus manos que se deshaga, rompa o caiga en el olvido. Como harán con los demás animales que llaman amigos o familia. Nunca en mi vida he sentido ese anhelo de propiedad por algo, obviamente agradezco mis pertenencias, que son las que necesito y quiero para vivir, me sobra lo que ostenta más de uno.
Reflexiono en lo complicado que es entender a alguien, a veces crees que puedes mezclarte con ese ser un una especie de nube, y cambiar de estado juntos en esa tormenta de sentimientos, sin embargo, es más complejo, en alguna ocasión lo he relacionado con la dominación, siempre 1 de dos se somete queriendo, por lo que sea, y el otro aprieta el yugo y aprieta, y aprieta. No sé lo negativo que puede ser eso, depende de cada persona supongo, el dominador a veces no sabe hacer otra cosa y sin darse a cuenta oprime al otro, ambos saben de manera simbiótica que el débil no tiene que ser el que acata, y el fuerte el dominador, o alfa. Es instintivo todo, miedo a la soledad, al desprecio, el rechazo, o simplemente un placer casi sexual relacionado con alguno de los dos canones que ya cité.
La asertividad juega un papel importante, y el saber captar la atención del otro para mantenerlo a tu lado y lanzarlo. A mi me parece asqueroso, aprovecharse de las necesidades y traumas para llenar un vacío, para apalear la soledad o el motivo que sea, eso no es nada, ni en amistad se queda, sin embargo, por desgracia para mi, llenaré ese vacio hasta que haga falta.
En fin, he pasado el día haciendo nada y menos, 4 líneas he estirado y trabajo en otra cosa interesante, ya veremos, mañana de momento, ¡aguantar!, y ¡a tragar!
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